.: poniendo a prueba mitos de la infancia
Durante mi vida, de pequeña y adolescente siempre viví en la misma casa, con mi familia hasta que llegué a la universidad, y en el último año de la carrera decido vivir unos meses en la capital de mi país, para hacer mis prácticas profesionales en una agencia de publidad. Allí viví con mi familia por parte de mi mamá, en un conjunto residencial de edificios en lo alto de una montaña en ese valle que es Caracas.
Cuando era una niña siempre quise que nos mudaramos a vivir en un edificio, la imagen que tenía de estas viviendas en vertical es que todas estas familias compartían este lugar a pesar de tener sus espacios individuales, donde de cierta forma todos eran familia. Lo sé, era la visión más bonitica y fresita (cursi) de esta convivencia forzada que a la vez podía no existir, porque bien puedes ignorarlos o realmente no toparte con casi nadie sino un par de segundos en el ascensor.
En Barcelona finalmente me veo obligada, y no digo esto de mala manera, no solo a probar este experimento arquitectónico y social como fue planteado inicialmente, sino además, en un mismo apartamento (piso dicho en españoleto) convivir con otras personas que forman parte de otras familias; en mi caso somos todas venezolanas lo que facilita un montón de cosas, a mi parecer.
Tenemos nuestras tradiciones, por ejemplo los domingos compartimos cual familia y entre todas hacemos el desayuno (arepas yummmi), pero aparte hemos llegado a ser amigas… hablamos, salimos, vemos pelis, cuando podemos comemos juntas, nos compartimos las cosas… Todas tenemos familia y amigos, algunas hasta pareja, sin embargo, por el tiempo que pueda durar, vivir en edificio, que fue lo que siempre quise, me ha gustado, pero principalmente por esta familia postiza sólo de mujeres. Bueno, y es que pasé de vivir con 3 hermanos hombres, mi papá… hasta el perro es macho, la única mujer era mi mamá y siempre andaba trabajando (avisado no me quejo ni reclamo! solo estoy contando jejeje).
Todo esto me hace darme cuenta que soy muy familiar, que me gusta llegar a casa y que no este vacía, cocinarle a otros y que les guste… que tuve suerte en conseguirme con estas 3 señoritas diferentes, bipolares y cariñosas jejejeje todo dicho con amor.
Aún no hay comentarios...
Dejar un comentario





